Miles de usuarios continúan denunciando y manifestando su inquietud e inconformidad con la naciente tendencia de reproducir imágenes con herramientas de inteligencia artificial para imitar el icónico arte de la casa animadora japonesa, Ghibli, cuyo estilo particular ha conmovido a miles a través de sus películas.
El impacto de Ghibli ha sido visible a lo largo de las décadas y a nivel mundial, con numerosos filmes y personajes que han mostrado un trazo y una expresividad única. Es esto mismo, lo que ha llevado a muchos a condenar el uso de IA para la réplica de un trabajo que ha costado a animadores e ilustradores años.

Casi una década atrás, Hayao Miyazaki ya mostraba una postura ante esta problemática: «Me repugna profundamente (…) Jamás querría incorporar esta tecnología a mi trabajo (…) es un insulto a la vida misma»: expresó en 2016, en un documental transmitido a través de la NHK. Se trató de un rotundo NO a los primeros planteamientos del uso de la inteligencia artificial en la animación de la casa animadora, Ghibli.
Un insulto a la vida misma, lo llamó. Una contradicción, quizá, con la intención del arte y su esencia; y no se equivocaba. A pesar de los grandes debates que se hacen más recurrentes con el creciente uso de estas herramientas y quienes buscan justificar su uso, queda claro que el uso de la IA puede ser significativamente perjudicial para la creación y los artistas mismos.
No es la primera vez que usuarios en redes denuncian la problemática de la IA en las artes y humanidades, pero el uso de ChatGPT y OpenAI 4o para convertir imágenes personales, familiares, con amistades y más, en cuadros con estilo “Ghibli” ha hecho que la preocupación renazca, así como también el llamado a detener el uso de las IA’s.
Al respecto de esto, ni Miyazaki ni el estudio Ghibli se han pronunciado, pero sobra decir que no deben de estar contentos con el trend que minimiza los esfuerzo de sus artistas y representa un gran peligro para cualquier creativo.