El Comité de Bienes del Pueblo de Santa María Coapan hablaron sobre su postura en contra del traslado de tres esculturas prehispánicas encontradas en la zona arqueológica de Ndachjian, en San Diego Chalma, mismas que fueron seleccionadas por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para ser exhibidas en Madrid, España.
Las piezas Citlalicue, deidad femenina con capa de águila, y otra representación masculina con tocado de jaguar y otra fugura, fueron mostradas previamente en la exposición Grandeza de México. Un anuncio por parte de el INAH confirmó que formarán parte de la muestra internacional La Mitad del Mundo. La Mujer del México Indígena, mientras que el museo de sitio Ndachjian, donde pertenecen, ha permanecido cerrado desde 2017, proyectando su reapertura para marzo de 2026.
El despojo cultural
El comité denunció que el traslado de las esculturas corresponde a una práctica de despojo histórico del patrimonio de los pueblos originarios, además de que esta decisión no se consultó con la comunidad previamente. Asimismo, señalaron una contradicción: mientras en Tehuacán las comunidades originarias aún no tienen acceso pleno a su patrimonio, en España se organizará una exposición gratuita.
Además, criticaron haber dejando fuera la voz de las comunidades, especialmente a las mujeres que sostienen la vida comunitaria, la lengua y el territorio. pues la curaduría de la exposición quedó en manos de una especialista externa.
Riesgos para el patrimonio
La arqueóloga Nohemí Castillo, quien tiene una amplia trayectoria dentro de Ndachjian, señaló que extraer las piezas de su contexto original debilita la comprensión de la relación entre arquitectura, religión y cultura en el área prehispánica.
El comité concluyó que este traslado representa un modelo de extractivismo cultural que convierte al patrimonio en mercancía simbólica para el turismo internacional, excluyendo y negando la participación activa de las personas de origen.









